viernes, 3 de diciembre de 2010

La historia de los dibujos.

Hoy me reí mucho.

Me acordé de cuando lleva clases de dibujo, tenía como 15 años. Fui la única del salón que compró 5 blocks para la clase, porque todos  los trabajo los repetía como mínimo 3 veces. Y es que para mi era muy difícil lograr que algo de lo que hacía (que usualmente me llevaba horas) terminara por convencerme para entregarlo al profesor.

Una vez hicimos uno de esos circulitos de colores, que se van combinando ¿saben a que me refiero?
Pues tomé una jeringa, le quité la aguja y fui creando los colores con la misma cantidad de ml y para las gamas conté con un gotero la pintura o blanca o negra que fuera necesaria. 

En otra ocasión copiamos (más bien intenté copiar) una figurita, yo desesperada recurrí al profesor porque no podía. Él se sentó a mi lado y me dijo: "Mira Mar, este de aquí es un triángulo, entonces lo ponemos en el papel. Este de acá es un rectángulo, lo ponemos casi tocando al triángulo, ¿ves como se va formando tu modelo?" Y no sé que cara puse (de seguro una así --> O.O) porque me miró y me dijo que mejor intentaramos otro ejercicio. Y es que a decir verdad yo no veía en mi modelo ni triángulos, ni rectángulos, ni esferas, ni nada... sólo el modelo, esa figurita.

Le conté a mi mami y me dijo que era porque trataba de ser perfeccionista. 

La verdad es que no. Intentaba compensar mi falta de talento. Y creía que si lo hacia muchas veces de una manera u otra alguno iba a terminar gustandome. Nunca he tenido y nunca tendré lo necesario para hacer monitos de palitos que en realidad parezcan monitos y no sólo un símbolo  como este  --> #

Tan grave es mi caso.

Pero al mismo tiempo en que  me siento un fracaso en la confección de dibujitos, me siento orgullosa. 

A lo mejor no sé dibujar, ni apreció la pintura y me aburren las galerías... Pero creo que es un buen defecto. No sé si me explico y si no, lo dejo a su criterio.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Soy... Creo

Me llamo Marcela, tengo 21 años. Estudio Medicina y vivo en la ciudad más sucia y caótica del mundo y sin embargo la amo. Tengo una familia hermosa, que no siempre me entiende, una perrita que cree que es dueña de mi cama. Una mejor amiga (Jack) a la que creo que últimamente le quedo mal.

Estoy muy segura de pocas cosas en la vida, por ejemplo:

* Se que quiero ser un médico.
* Sé que tengo múltiples inseguridades que me han frenado en muchos aspectos y una de ellas es mi imagen corporal (y tal vez la que más me pesa).
* Sé que nunca me he enamorado de alguien, pero estoy enamorada de la idea del amor.

Y finalmente:

*Sé que aunque cambie quien soy por fuera, aún me falta cambiar quien soy por dentro. Sobre todo aprender a aceptar quien soy y a quererme como soy.

He aquí el porque del blog, tal vez verlo escrito y desde fuera me ayude, y tal vez ayude a otros. O no, pero será un buen experimento.

Este es el 4° blog que abro, y espero que no sea el 4° que cierre.


Y es que la intención en este es distinta.


Soy una de esas personas (a las que digo que aborrezco) que no terminan las cosas que empiezan.  Y creo que ya  va siendo hora de hacerlo. De reiniciar una tarea que hace mucho perdí y de alcanzar nuevas metas.

Soy cantante frustrada, porque aunque tomé clases de canto y estuve por mucho tiempo convencida de que esa era mi vocación, me di cuenta de que no tenía talento. Amó leer y escribir, y probablemente sea lo peor que hago. Así que también soy escritora frustrada.  

Así que renuncié a estos dos sueños. Buena o mala decisión aún no lo sé. De lo que si estoy segura es que decir que no, y tal vez no forzarme a algo para lo que no estaba destinda, me llevó al camino en el que estoy y no me arrepiento. Y de cierta manera estoy orgullosa de ello.

Así que de una u otra manera, estoy en este camino.

Siempre he dicho que no me arrepiento de nada, pero es mentira. Ahora que lo pienso siempre me arrepentiré de una cosa...

Pero es tema de otra entrada.

Porque si las dietas empiezan los lunes, que los blogs empiezen en domingo.

Muacks,

Marcela